Rehabilitación somatosensorial parte 2: el error crea la consciencia

Tardé un año antes de hacer el segundo curso de Somatosensorial, en ese tiempo pude usarlo en contadas ocasiones, ya que estos pacientes no son de esos que uno vea en una consulta privada de fisioterapia. De vez en cuando pero me iban llegando pacientes con traumatismos en la mano con alguna zona de dolor cutáneo. Aprovechaba para sacar mi colección de 20 pelos, los estesiógrafos,  y medía. Con el tiempo empecé a prepara toda la documentación necesaria para poder realizar el método de correctamente y de manera fiel a lo que el autor proponía, ( para poder ser críticos con un método hay que aplicarlo a raja tabla, esperar y ver).

No fue hasta el 2009 que realmente pude tratar a mi primer paciente con un cuadro de alodinia claro. Era una chica que había tenido una lesión del nervio radial post fractura de humero. La paciente llegó a los 8 meses de la lesión con una re inervación completa pero con persistencia de molestias y dolores profundos así como una parestesia de antebrazo y mano cara posterior.

Dicha paciente presentaba unas secuelas importantes, especialmente en formato de rigidez de la mano,  dolor intermitente profundo en antebrazo y mano y hombro congelado (SDRC tipo 2 en fase fria). Cada vez que le movía generaba una tirantez profunda que dificultaba mucho el tratamiento. Le ofrecian operar y ella no queria.

A los 4 meses de tratar la mano rígida, un día decidí trabajar sobre el músculo haciendo un buen masaje de antebrazo para relajar la tirantez. La paciente refería algunas molestias pero al día siguiente me llamó diciendo que la piel le volvía a quemar como antes, … se encendió otra vez el fuego de su antebrazo… Al reexplorar a los 2 días y observé que la zona hipoestésica se había transformado en una zona de dolor cutáneo importante, era una alodinia!!! Asustado por mis recuerdos de antaño pero con ganas de revertir el tema recordé a Claude diciéndome esto quita el dolor… me tiré a la piscina.

Empecé mi evaluación. Describimos la zona de dolor, lo cuantificamos y en principio si todo iva bien en 2 meses el dolor debería desaparecer el dolor, el único trabajo a hacer era estimular la piel en la zona NO dolorosa y progresar según la evolución.

Efectivamente al cabo de 2 meses el dolor alodínico había desaparecido de la piel (para mi alivio), pero no tan solo sucedió esto,  si no que los dolores profundos y la tirantez también se fueron en ese periodo. Fue a partir de entonces que el tratamiento de la rigidez fue un paseillo y empezó a mejorar de manera estable. Conseguimos una fantástica movilidad  y autonomía.

Era verdad, Claude no me engañó!!! No tan solo podíamos mapear el dolor sino que podíamos establecer un pronóstico sobre cómo y cuando el dolor podría desaparecer. Si eso era cierto esa herramienta era la hostia!!! Mi cerebro de fisio, mecanicista hasta entonces, empezó a buscar, estaba sediento de explicación y de justificación.

En ese periodo la norma era visitar pacientes que padecían problemas relacionados con el sistema nervioso pero sin sintomatología establecida, a pesar de mi experiencia con la metodología aún no controlaba sus indicaciones y  yo continuaba con mis técnicas de toda la vida y para el SNP, la neurodinámia. Anteriormente  había tenido algún desengaño en este campo ya que aplicando técnicas suaves había provocado respuestas dolorosas en el paciente que me habían obligado a evitar este tipo de abordaje y que no lograba entender. Un día después de tratar la interface de un cubital sintomático vi que en una paciente el dolor aumentó durante 5 días.  Ahí por primera vez viví en directo el mecanismo de mecano sensibilización: cuando el nervio estaba irritado cualquier intento de hacerlo entrar en razón podía generar esos síntomas. Ahora si lo vi claro, esa era la fase previa de la aparición del dolor neuropático que se podía acabar transformando en esa alodinia. PELIGRO!!!

Al comentarlo con un compañero de la universidad, Carles Santapau tan experto como modesto, me dijo “al final lo importante es trabajar sobre la interface, déjale paso y ya se moverá”. En ese punto, por mis adentros mi vocecita me decía “y si se enfada, es que está muy irritable”. Mi opción fue clara : a partir de ese entonces pensé en evitar la movilización neural hasta la remisión completa de los síntomas. Síntomas primero, mecánica después. Debo confesar que respecto a esto desde entonces esta frase se ha convertido en mantra para mi y no he tenido que lamentar ninguna agravación sintomática más!!! ( como dicen en medicina “primum non nocere” primero no hacer daño).

Con la lección aprendida y los pinitos hechos preparaba ya mi viaje para el segundo nivel de rehabilitación somatosensorial, esta vez en Bélgica, “Complicaciones dolorosas 1” que título más sugerente y más real. Anda que no es una complicación el dolor!!!!

(Nota del autor: mis comentarios sobre las técnicas neurodinámicas, no quieren generar ningún tipo de duda ni generar debate sobre su eficacia. En cambio sí que quieren  poner el toque de atención en que su aplicación no está exenta de riesgos. Banalizar su aplicación tratando un nervio sólo como elemento mecánico es excesivamente parcial. Se debe siempre tener en cuenta su función y disfunción. De otro lado haciendo un ejercicio de autocrítica sirva este texto para evidenciar que hay complicaciones “made in fisioterapia”, yo cometí errores y aprendí de ellos. Permitirme que los comparta con vosotros, al menos me sirvieron para darme cuenta y mejorar mi abordaje terapéutico).

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Acerca de elterapeutademano

Fisioterapeuta y terapeuta de mano
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6 respuestas a Rehabilitación somatosensorial parte 2: el error crea la consciencia

  1. Fisiostyle dijo:

    Simplemente genial, es de una humildad escandalosa, saber reconocer cuando hemos errado por no conocer otro tipo de abordaje y poder trasmitir esos errores a compañeros para que ellos no los cometan y poder mejorar! Yo sin duda lo tendré muy en cuenta y me formaré, primero leyendo y luego haciendo el curso, para sacar todo el jugo.
    Tengo dos preguntas:
    1) Podemos utilizar o está indicado este abordaje en un SDRC tipo 1 donde no se afecta el nervio periférico?
    2) Se podría aplicar (me figuro que si) en la extremidad inferior en un dolor neuropático, como postcirugia de columna donde no acaba de remitir la clínica de dolor neuropático?

    Espero que en esta plataforma puedas contar casos clínicos de este tipo, del mismo modo que hiciste con la chica de la Blackberry.
    Un salut afectuos, au revoir!!

  2. Pingback: Curso de Rehabilitación Somatosensorial en Valencia | edupain

  3. Muy buenas ! Aunque hace un año de esta entrada, he llegado a ella hoy mismo a través de otra página, con intención de tragarme enteritas tus 4 entradas sobre la rehabilitación somatosensorial ( las 2 primeras están digeridas); me están resultando muy interesantes y didácticas.

    En este punto tengo varias inquietudes al hilo del ejemplo que apuntas sobre la mecano-sensibilización en un nervio irritado, concretamente tras el tratamiento de la interfaz de un cubital. Ahí van:

    1.- Al apuntar a técnicas Neurodinámicas suaves y como resultado obtener respuesta dolorosa, en este caso concreto, ¿a qué técnicas te refieres?
    2.- Cuando hablamos de tratar la interfaz del cubital, ¿te refieres a la interfaz mecánica? Es decir: músculos, ligamentos, articulación…etc.
    3.- Por ejemplo, ¿crees que mediante técnicas neurodinámicas sin tensión, como el deslizamiento, también podemos hacer pupa y desencadenar respuesta dolorosa? ¿ o solo cuando haya una relación entre la irritación del nervio que comentas y una hipersensibilidad a los movimientos de deslizamiento (disfunción por deslizamiento neural, Shacklock, Neurodinámica Clínica, 2007)?

    Disculpa por el mini atraco y las ansias de respuesta a mi curiosidad, mi tono es el de alguien que tiene muchas ganas de aprender y que valora mucho que compartas tus experiencias y conocimientos. Gracias de antemano,

    Pablo Cao.

    • Hola Pablo, gracias por contestar en mi blog, especialmente coco como comentas a lo que me refiero es que se debe tratar la interfase del nervio pero evitar mover el nervio cuando éste está muy irritado

    • Hola Pablo gracias por contestar en mi blog. Efectivamente a lo que me refiero es que hay que dejar tranquilo a un nervio que está excesivamente irritado. En cualquier caso a la mínima sospecha de que genera sintomatología en dirección al dolor mejor abstenerse. A mi me ha pasado, aún y intentando mover sin crear síntoma, he desencadenado dolor importante a las horas de el tratamiento. Mi comentario en referencia a la neurodinámica, sugiere que apesar de ser una técnica fantástica, no todo es que haya movimiento ya que muchas veces no puede ser así.

  4. Pingback: Curso de Rehabilitación Somatosensorial en Valencia

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